El famoso formato que todo el mundo usa, es como la Cocacola, está relativamente buena, se vende en todo el mundo, pero hablando de algo sano, muy sano, no es, abusar de ella no es bueno, un claro ejemplo comparativo con el JPG, abusar de él no es bueno.

Nuestro querido JPG este gran formato de imagen  comprimido, valga la redundancia , fue desarrollado por Joint Photographic Experts Group, y de esta asociación salieron sus siglas JPG.

Este formato, para el que no lo sepa, es el formato más usado a la hora de trastear con imágenes digitales, cámaras de fotos, visualizarlas en pantallas… Dentro de la denominación JPG encontramos diversas opciones de formato.

JPG – Este es el más usado y el primero de todos y JPG 2000, JPEG-LS, Lossless JPG – Que se crearon para mejorar la compresión del JPG inicial.

El JPG es el más usado por su versatilidad de uso, desde páginas web, hasta en cámaras digitales, móviles, escáneres y la capacidad de compresión que tiene y la posibilidad de ajustar esa compresión según nuestra necesidad.

Es un estándar de conversión

Se convirtió en un estándar gracias a ISO y la CCITT, ya que está diseñado para convertir cualquier fotografía y reducir su tamaño a costa de la calidad de la misma.

Funciona en base a unos algoritmos que se denominan de compresión con pérdidas. Para que lo entendamos todos, con estos algoritmos se trabaja pensando en las limitaciones del ojo humano y aplicar una “corrección” visual o mejor dicho crear una serie de cambios en la misma para reducir la información y que visualmente no se note.

Según el uso que le demos a la imagen nos interesará una compresión u otra, por ejemplo:

Soy un diseñador de camisetas que quiero exponer mis diseños en una web, para exponerlos tenía pensado en unas imágenes para que mis clientes las vean.

Quiero una calidad de imagen, que sea vean bien, pero que tampoco las usen para reproducirlas en otro sitios y salga yo perdiendo mi trabajo.

Aquí es donde entra el saber como utilizar el JPG, una resolución y compresión adecuada pensando en donde se va reproducir, es importante.

Compresión con perdidas, así funciona

Volviendo a lo de antes, la comprensión del JPG , diversas investigaciones sacaron la conclusión, que el ojo humano es más sensible a los cambios en el brillo que en el color.

Entonces los creadores del JPG, tuvieron en cuenta este dato, y además que también el ojo humano detecta mejor los cambios en una zona homogénea que por ejemplo en un transición de un color a otro o de un perfil de un objeto a otro.

La compresión tiene un riesgo, cada vez que comprimes una imagen va perder calidad, porque reinterpreta esa imagen de nuevo, digamos que se acumula la compresión.

Este efecto de compresión se aprecia cuando, se empieza a pixelar, que en vez de una imagen definida, vemos unas especie de cuadrados… que no definen la imagen.

Un claro ejemplo es cuando envías una fotografía por Whatsapp, esta la comprime y se reduce en tamaño, consecuencia menor calidad, es algo que puedes probar, y sencillo de hacer.

Esta conversión pasa de un modelo RGB que es digital, a un modelo llamado YCbBr y de aquí ya no profundizo más, se me escapa, en el pdf anterior que adjunto veréis como funciona una conversión en base a la norma.

¿Cuándo debemos usarlo?

Como el ejemplo anterior, para visualización web, el JPG es idóneo, además con las velocidades actuales de internet, no hay tanta dependencia del tamaño de las imágenes, pero una web bien optimizada, también tiene que tener sus imágenes controladas en cuanto a su perfil y su tamaño.

Unas imágenes de una web, con un tamaño alto de resolución y un peso por fotografís alto, tardarán más en cargar y además que la calidad por mucho que pese y tenga 4K de resolución no significa que sea vea siempre mejor, depende de donde se vayan a visualizar. 

Así que lo ideal es buscar el equilibrio entre calidad, peso y resolución.

Cuando tú como usuario quieres entrar en una web, quieres que todo vaya fluido, y si además estás en una tienda online, más todavía ¿no? Es algo a controlar.

Después el JPG es una modalidad por lo general en RGB y son pixeles y debido al riesgo que tiene y su forma de trabajar en base a una compresión con pérdida, siempre que sea para imprimir, no sea usa.

Y porqué no se usa, debido a que nuestro material que vamos a usar para reproducir siempre lo vamos a querer en alta calidad, para que su reproducción después la adaptemos a nuestras necesidades, digamos que un punto de partida de buena calidad.

Por eso cuando un cliente envía un material en JPG, sea una fotografía, un diseño… lo que sea, la persona o empresa que tenga que trabajar con él tiembla, porque sabemos, leyendo lo anterior que se basa en una amalgama de píxeles que encima han recibido una compresión y sí  una compresión con pérdidas.

¿Y qué uso para imprimir?

Los formatos originales editables en su propio software digamos que sería la panacea, pero también hay que contar que quizás unos u otros, clientes, diseñadores… no dispongan del mismo.

Hace años surgió el PDF a modo de intentar estandarizar un caos, el caos de muchos tipos de software y muchos tipos de formatos con su propio código. Pero podemos decir que  PDF es un formato estándar.

Eso sí, no es hacer un PDF y ya, el propio formato PDF tiene una configuración  propia y distintas versiones, digamos que puedo hacer un PDF con lo que me plazca en su interior, por ejemplo un JPG. Pero siendo objetivos el PDF da muchísimas posibilidades y es un punto de partida mucho mejor que JPG.

Y esto es un pequeño post de algo tan particular como un JPG, un saludo y espero que os haya sido de ayuda para despejar alguna incógnita del mismo.


Diego Mondelo

Yo, nacido en Vigo, una gran ciudad, amante de la fotografía, cine, música... y un largo etc tengo este blog para expresar, mi opinión y compartir lo que me más me gusta.

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